No se trata de falta de talento ni de malas ideas. En muchos casos, el problema es mucho más simple: no saber cuánto necesita vender el negocio para sostenerse, cuánto puede aguantar la caja o qué decisiones realmente impactan en la viabilidad del proyecto. Cuando la motivación no alcanza Es común escuchar historias de emprendedores que avanzan “a pulso”, confiando en que las ventas irán apareciendo con el tiempo. Al principio funciona. Hay movimiento, hay clientes, hay entusiasmo. Pero llega un punto en que aparecen las preguntas difíciles: ¿Estoy ganando plata o solo moviendo dinero? ¿Cuánto puedo pagarme sin poner en riesgo el negocio? ¿Qué pasa si un mes vendo menos? Cuando esas respuestas no existen, la incertidumbre se vuelve parte del día a día. El error más repetido: confundir ventas con salud financiera Uno de los errores más comunes al emprender es creer que vender equivale a ir bien. Muchos proyectos tienen ingresos, pero no tienen claridad sobre sus costos reales, su margen o su punto de equilibrio. También es frecuente mezclar gastos personales con los del negocio, no proyectar escenarios o no tener claridad sobre cuánta inversión adicional se necesitará en el corto plazo. No porque el emprendedor no quiera ordenarse, sino porque nadie le enseñó cómo hacerlo de forma simple. Ordenar no es volverse experto en finanzas Tener números claros no significa transformarse en contador ni vivir dentro de una planilla Excel. Significa algo mucho más práctico: entender el modelo del negocio, visualizar escenarios y tomar decisiones con información, no solo con intuición. Ordenar una idea permite responder preguntas clave antes de que se conviertan en problemas. Permite anticiparse, ajustar y corregir a tiempo. De la idea al modelo: el rol de Aret3 En Aret3 creemos que una buena idea no debería perderse por falta de orden ni por miedo a los números. Por eso, el foco está en ayudar a los emprendedores a transformar una idea inicial en un modelo claro, entendible y proyectable. Modelar costos, ventas y caja no es un fin en sí mismo. Es una herramienta para decidir mejor, reducir la incertidumbre y avanzar con mayor seguridad en cada etapa del emprendimiento. Emprender también es entender el camino Atreverse a emprender es un paso enorme. Pero sostener un proyecto en el tiempo requiere algo más que ganas. Requiere claridad, orden y la capacidad de mirar el negocio con perspectiva. Emprender no es solo avanzar. Es saber hacia dónde y con qué herramientas.
16 dic 2025
Emprender sin números claros: el error más común (y más caro) al partir
Emprender en Chile suele partir con una buena idea, muchas ganas y una dosis alta de intuición. Lo que casi nunca aparece al inicio son los números claros. Y ese vacío, más temprano que tarde, termina pasándole la cuenta a la mayoría de los proyectos.
David Castro Abarca
